Friday, May 25, 2012

Presentación

Empiezo este blog al cumplir mis bodas de oro con la Distonía muscular.



Quisiera compartir con vosotros reflexiones sobre la enfermedad, vínculos personales con la misma y con los demás. Se admiten comentarios y todo tipo de aportaciones con el límite de la educación y el respeto.
Serán esperadas y deseadas las colaboraciones de médicos, fisioterapeutas, trabajadores sociales, psicólogos…  y las de todos los que aporten con rigor un poquito de luz al desconocimiento de esta enfermedad.

A cerca de la Distonía
Mi cuerpo me divide en dos, una parte que no obedece y otra que si. Pero nadie sabe porque sucede y si hay una lógica escondida.

Si pudiera saber por qué mi cuerpo no me obedece, por qué me obliga a luchar contra él, convirtiéndose en un enemigo en lugar de un amigo que hace lo que puede..., lucharíamos juntos. Pero al rebelarse se convierte en un enemigo y surgen las preguntas: cómo se puede querer a un enemigo, pero como puedo quererme si no le quiero a él también. No debo pensar en él como un enemigo, porque mi cuerpo es mi yo y por eso tengo que aliarme con él, esa alianza es la aceptación. 



Apariencia y realidad
 En mi caso todo empezó por las manos. Su falta de precisión me impidió escribir manualmente y realizar movimientos coordinación con ellas desde los cuatro años. Y sin embargo nada en su forma, fuerza o en la realización de otros movimientos delataba que algo sucediese en ellas. El problema venía del cerebro, pero por qué afectaba tan solo a unos movimientos, pudiendo realizar los demás: apoyarme en ellas con fuerza, practicar deportes, coger peso... Tampoco estaban deformadas. ¿Qué les pasaba? fue una pregunta que tardó veinte años en ser contestada, los mismos que tuve que esperar para tener un diagnostico definitivo: Distonía muscular. Se puede decir, que el mal funcionamiento de algunos neurotransmisores en el sistema nervioso central, altera los músculos de una o varias partes del cuerpo provocando movimientos involuntarios, por eso no controlaba bien mis manos. La distonía  origina  tensión muscular modificando los movimientos y posturas de la zona afectada, a través de espasmos, contracciones, y en algunos casos temblores.



Luchar hasta el final.
 Busqué ayuda para reemplazar lo que no pudiera hacer con las manos, a través del ingenio primero y la tecnología después. En la primera fase, fue especialmente meritoria y eficaz la ayuda de mis padres, aunque el principio fue complicado, todos los principios lo son.
En la enseñanza secundaria hice todos los exámenes orales. En la Facultad tuve que añadir la dificultad de no poder tomar apuntes, que pude superar gracias a la ayuda de mis compañeros que me calcaban los suyos. Luego, tendría que luchar con la máquina de escribir manual hasta poderla manejar con un dedo y después llegarían las nuevas tecnologías que suplieron las carencias hasta poder trabajar, opositar, publicar artículos...                                              
Siempre tuve claro que la distonía no sería un comodín del no puedo, más bien una espuela para el puedo. No, no fue nada fácil pasar de la teoría a la práctica para conseguirlo, tampoco la lucha ha terminado, cada día tiene la suya particular, y así será hasta el final.


 
A veces nos sentimos solos y perdidos.
  A los once años tuve mis primeros problemas para hablar, indicios de una distonía oro mandibular, (en la parte inferior de la cara), que junto con los espasmos en el brazo y hombro derecho, la convertirían pronto en una distonía segmentaria, (la que afecta a partes contiguas del cuerpo). Al principio nadie diagnosticó una enfermedad, tan solo síndromes (conjunto de síntomas). La dificultad para hablar me aisló, tuve miedo que la gente no comprendiera por qué unos días se me entendía  y otros no. Mis problemas para hablar nada tenían que ver con la cognición, sino con los músculos que facilitaban o no la apertura de la boca, pero me hacían sentir un bicho raro ante los demás. 

 
En aquella época empezaban a aplicarse con mayor o menor éxito, disciplinas como la fisioterapia, la logopedia o la terapia ocupacional, me sometí a todas desde los nueve años, y me sentí infravalorada porque en el gimnasio se valoraba el esfuerzo para recuperar o mejorar el movimiento perdido o la postura incorrecta, pero me parecía que nadie se daba cuenta de la inutilidad de mi esfuerzo para detener el movimiento involuntario, esa lucha que yo mantenía conmigo las 24 horas del día, mi lucha particular, desconocida para los demás. Me obligaron a hacer fisioterapia sin tener en cuenta mis movimientos involuntarios, como todavía era una niña pensaron que no utilizar mis brazos y manos los dejaría inválidos en un futuro, pero no pudieron reeducar nada a base de esfuerzo repetitivo y voluntad. Nadie comprendió que mi trastorno era involuntario, que  la cuestión no era mover sino parar,y aquellas técnicas resultaron inoperantes y perjudiciales para la distonía.
Estaba desconcertada con lo que me ocurría, no lo entendía, y yo me encerraba en mi misma cuando más tenía que abrirme. La adolescencia, siempre complicada, se volvió más aún en mi caso.

Unir las partes para componer el todo.
Cómo explicar lo que no entendía, tenía que mostrarme como era, pero ¿cómo era realmente?, la que veían los demás, sin ninguna deformidad hasta que ponía en acción los músculos que distorsionaban algunas partes del cuerpo, la que hacía una mueca al hablar o la que tenía una boca normal mientras no la abriera. Esta especie de división se producía solo en mi mente, no existía tal división y  todas y cada una de las diferentes formas visibles, o no, formaban y forman parte de un mismo ser, mi verdadero yo.


Buscar  la luz.

Con el tiempo aparecieron nuevos síntomas entre los que destacaba una importante dificultad para masticar, y los antiguos empezaron a agravarse. Y así ha sido hasta el momento actual. Cuando a los 25 años tuve el diagnóstico definitivo, distonía muscular,  ya no tenía necesidad de poner nombre a mi enfermedad, sino de buscar todas las soluciones posibles para con-vivir día a día con ella, superar los obstáculos y disfrutar de lo que tenía, olvidando lo que me faltaba. La Toxina Botulínica marcaría un antes y un después a la hora de hablar y masticar en cuanto a su mejoría. Aunque con el tiempo ha ido perdiendo efecto.
El devenir de la vida y las circunstancias de la misma irían trazando mi camino en cuanto a logros y fracasos, y la evolución de la enfermedad y sus nuevas fases, formaban parte de ese devenir.
Hoy mi distonía está generalizada pero pienso que aún me queda mucho por hacer hasta mi punto y final.





























16 comments:

rpp said...

Hola Elisa, mañana te comento pero como puedes ver he entrado sin problema con la nueva dirección del blog.

Alfredo Bodas said...

Nací en 1950, era un niño con mucha fuerza, muy ágil y veloz en las carreras cortas, un escalador en ciclismo. Nada hacía presagiar que una enfermedad llamada DISTONÍA iba a arruinar mi vida. Tengo distonía desde los 12 años, noté el primer síntoma en el verano del 62, no podía escribir sin apoyar el cuaderno en una mesa. Durante el curso 62-63 se complicó mas, para escribir sobre la mesa tenía que pegar la mano al pecho, así con muy mala caligrafía podía escribir, pero el brazo que cansaba mucho. Así hice el bachillerato, a los 16 años me fui a estudiar magisterio a Toledo, las manos seguían igual, entonces me temblaban poco, no podía hacer los movimientos para escribir.
Fue entonces cuando empecé a girar el cuello hacia la izquierda. En el último curso, 3º, abandoné los estudios, ¿como iba a enseñar yo a los niños si no podía escribir?. Trabajaré en otra cosa, me dije.
A los 19 años, no podía echar la pierna derecha hacía adelante, pero si podía correr, conservé la fuerza y la velocidad. Durante la década 1970-80 estuve muy bien, casi curado (sin tomar nada).
En el 81 me dio la Fiebre de Malta, aquí apareció el dolor, fue la etapa mas difícil de mi vida, me cambió el carácter, lo perdí todo, la esperanza, las virtudes que tenía de niño... todo!!!
En 1991 me operaron, ( una talamotomía), el dolor bajó mucho, volví a la infancia, pasé unos años felices, aunque no tanto como entre 1950-62, esos no volverán!!!
En el 2009 me han puesto un estimulador palidal, algo he mejorado pero no todo lo que yo hubiera querido. Así aguantaré los años que me queden, (tengo 62). He perdido mucho, pero también he ganado, Doña Distonía es una buena maestra, tengo que agradecerla todo lo que me ha enseñado.

Veva said...

Estoy de acuerdo que "DªDistonía es una buena maestra" por eso tenemos que aprender de sus enseñazas. No consideres nunca tu vida arruinada, tienes vida, no años, todavía estás a tiempo de hacer algo importante para ti. Sé que es difícil pero trata de desplazar, de tu vida, el eje de la enfermedad. Olvida el pasado y mira el futuro.

Alfredo Bodas said...

Bien, retiro lo de arruinada, tu aptitud ante la distonía me sirve de ejemplo. Aunque no lo parezca en el fondo soy pesimista y me rindo con facilidad. Muchas gracias por tu ayuda.

Elisa-María said...

Hola Elisa, he venido hasta aquí a través de tu comentario "El Reto" publicado en Info Elder, escribes estupendamente y las soluciones a tus problemas son francamente esperanzadoras.
Si es bueno para ti sigue escribiendo porque también es bueno para los que te leemos.
Es muy gráfico aquello que decías de hacerte amiga de tu cuerpo en lugar de tenerlo como enemigo, y sirve para muchos otros problemas que nada puedan tener de parecido.
Te animo a seguir adelante, también a ti Alfredo, estoy y estaré con vosotros como con cualquier persona que sufra DICOTOMÍA ya sea por enfermedad o por haber nacido en la parte olvidada de la sociedad, que también los hay.
Un saludo especial y Buena Suerte
Elisa-María

Veva said...

Hola Elisa-María, gracias por tu comentario. Lo cierto es que me desanima un poco que la gente visite el blog pero no comente nada. Ello me daría píe para escribir nuevas cosas o animarnos mutuamente.
A veces es difícil amigarnos con nuestro cuerpo, pero no podemos caer en la tentación de someternos a la dictadura de la estética.
En mi nombre, en el de Alfredo y en el de todos los distónicos, gracias por tus ánimos y tu apoyo, los necesitamos.
Un amistoso saludo

Marga... said...

Hola mi niña... Yo padezco una parálisis cerebral de nacimiento y me identifico 100% con tus palabras. Nuestro pan nuestro de cada día es LUCHAR y hacerlo desde una perspectiva positiva. Un abrazo, Marga...

Juan Enrique Hdz. Burgos said...

Hola Alfredo
Tengo distonia oromandibular
tengo problemas para hablar y comer
no puedo cerrar la boca
estoy con este problema desde hace casi 3 años
he visitando 4 neurologos y no veo cambio
poco a poco me voy adaptando a esta situación.....hace seis meses me colocaron botox, no vi ningun resultado, creo que me estreso mas.......no se si a ti te pase lo mismo pero los movimientos involuntarios no estan presentes cuando duermo............muchas gracias por compartir tu experiencia

Veva said...

Hola Juan Entique:
Alfredo es un buen amigo y colaborador de este blog, pero la que lo escribo soy yo. Él no tiene Distonía oromandibular, yo si.
Conozco a muy poca gente con este problema y me alegra que escribas.
Personalmente, lo único que resultó en mi caso, fue el Botox, pero como llevo 16 años poniéndomelo, últimamente ha perdido efecto.
Sigue insistiendo, personalmente yo estuve un año poniéndomelo sin mejoría, pero cuando llegó mejoré mucho, sobre todo para hablar. A veces se tarda en dar con la dosis adecuada o el punto donde pinchar, y si no te hace nada intenta pensar lo menos posible en el problema. Busca una dieta blanda, se pueden comer muchas cosas.
Yo intento cambiar de actitud ante los problemas cuando mastico peor, y procuro relajarme al comer y hablar.
En cuanto al sueño, la Distonía desaparece con el sueño.
Espero haberte ayudado un poco, aquí me tienes para compartir cosas.
Veva

Alfredo Bodas said...

Muchas gracias Elisa-María por tus palabras. Durante varias décadas yo no sabía cual era el nombre de mi enfermedad. Ahora sé que tengo distonía y no estoy solo, he conocido a muchos compañeros iguales que yo, o muy parecidos, hoy tengo amigos, grandes amigos a los cuales quiero como mis hermanos, muchos no lo entienden pero es así. La red ha cambiado mi vida, tengo amig@s en muchos paises, sobre todo de América, que me entienden y yo les entiendo a ellos porque hemos sufrido los mismos problemas.
Muchisimas gracias, y Buena Suerte también para tí. Alfredo.

Alfredo Bodas said...

Has probado Elisa otra marca de toxina botulílica, que produce menos anticuerpos? Es de otro laboratorio, no recuerdo el nombre. Pregunta al médico, él te informará.
Alfredo.

Unknown said...

Hola Veva, hoy estoy conociendo tu blog y me da gusto saber que existe gente como tú que se interesa por obtener experiencias o formas de mejorar esta enfermedad a la cual yo más bien la califico como un defecto que no tiene solución, pero creo que si debe de haber técnicas o instrumentos que nos permitan realizar con menos dificultad nuestras tareas diarias
Yo tengo 53 años y viví prácticamente normal hasta el año 2006 cuando tenía 47 años, que es cuando comencé a notar dificultad para caminar ya que se me ponía rígida la pierna derecha, ocasionando descoordinación en mi marcha.
Les comento que desde muy joven he practicado las carreras de fondo, siempre motivado ya que mi rendimiento era superior a la mayoría de los que integrábamos el equipo y de otros equipos también, mi nivel era cada vez mejor hasta que de repente comencé a realizar tiempos más altos de mis marcas personales mientras que mis compañeros a los cuales superaba notoriamente empezaron a hacer mejores tiempos que yo, no entendía que era lo que sucedía, y sentía frustración ya que era totalmente entregado en los entrenamientos incluso muy por encima de los demás y seguía en retroceso en mis tiempos.
Otra situación anormal que note desde niño fue la dificultad para bajar escaleras rápido y solo pensaba que no era hábil para realizarlo, así también notaba que cuando me ponía nervioso y tenía que caminar frente a la gente caminaba torpe.
Fue hasta el año 2006 cuando comencé a entender que es lo que me sucede sin duda es un problema neurológico que al día de hoy no tengo la seguridad de que pudiese ser exactamente ya que algunos neurólogos me han diagnosticado distonia otros me dicen que lo que tengo es una monoparesia la cual fue ocasionada por una falta de oxigeno al nacer, ya me aplicaron toxina botulínica y no sentí mejoría, tal vez no han identificado exactamente el musculo afectado, estoy por realizarme una vez más la molesta electromiografía para ver que músculos son y poder probar en ellos.
A pesar del problema neurológico que tengo me siento afortunado de haber vivido todos estos años ya que es un problema compatible con la vida, por lo que los invito a seguir adelante aun con las carencias físicas que tenemos, yo sé que mi problema no es tan serio como el de una distonia generalizada, y seguramente no tiene comparación pero sigamos adelante con esta vida que nos dio Dios.

Veva said...

Gracias Víctor Manuel por tu opinión. Tu caso se me hace raro porque no responde a los tipos de Distonía más conocidos. Pero cada vez aparecen nuevos casos. Espero que encuentres tu ayuda y si me necesitas para algo ya sabes donde me tienes.

Unknown said...

Hola Veva, te envio un cordial saludo desde San Luis Potosí,México.

Vi un comentario de uno de los que han entrado a tu blog sobre abrir un chat y te pido de favor que lo hagas, tengo un amigo que padece Distonia Generalizada y para el ha sido de gran alegría el encontrar tu pagina, el busca poder platicar, compartir sus experiencias de estos años, a el después de casi 8 años le diagnosticaron Distonia( Tiene 24 años de los cuales 16 han sido padeciendo Distonia), sabrás que como se trata de un padecimiento poco conocido lo tratan como Parkinson o lo asocian con otros tipos de padecimientos, en este tiempo solo ha conocido a otra persona con distonia y fue en una de sus consultas solo que esta persona vive en el estado de Chihuhua y por los recursos economicos y de comunicación no existe contacto por correo........ Por favor habre un chat o una pagina de face donde personas de cualquier parte del mundo puedan platicar y compartir sus vivencias entre si, ayudarse moralmente, y como lo expresas lo mas triste es llegarse a verse solos o apartarse como si se les discriminara, te dejo mi correo j_carlossaavedra@hotmail.com y ojala lo hagas......

Veva said...

Hola Carlos, saludos desde España, encantada de conocerte. Lo que me cuentas me hace pensar que necesitáis más información sobre la Distonía. La Distonía no se trata nunca como el Parkinson, son enfermedades distintas. En cuanto a lo del chat, este blog no me da la posibilidad de ponerlo. Sí tengo una página en facebookhttps://www.facebook.com/home.php#!/pages/Veva/266896503382834.

Anonymous said...

Hola

Nosotros somos personas que estamos estudiando hace años enfermedades raras y no tan raras y le damos solucion.

Si quiere que le ayudemos,contacte con nosotros

Yolanda

yolandagarridomartinez@gmail.com