Un mal día:
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| Empuja siempre. No preguntes el por qué |
Ahora ya no puedo masticar y me asusta iniciar un nuevo trayecto de la enfermedad. Me pongo a pensar y echo de menos tantas cosas que ya dejé de hacer hace tiempo. Las batallas ganadas no me consuelan hoy, porque pienso en sus daños colaterales. Ahora me enfrento a un nuevo reto, prescindir del placer de comer. NO, me niego, todavía hay soluciones ..., esperaré, no puedo rendirme tengo que seguir adelante. Y sin embargo, tengo miedo de cansarme, empezar de
nuevo otro ciclo, temiendo que cuando termine, tenga que subir de nuevo una cuesta otra vez.
Pero sé que lo haré, por eso no voy a pensar hasta que punto la Distonía oromandibular me puede afectar para hablar. Si llega el momento, me lo plantearé.
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| El humor, medicina sin efectos nocivos. |
Recomiendo la película El Intocable. Aborda el tema de la dependencia con realismo digerible y destaca la importancia fundamental del papel del "cuidador" como persona que solo suple las carencias del dependiente, pero en ningún caso elude su personalidad, al contrario la deja aflorar.
Ignoro por qué sigo empeorando, que el tratamiento tiene un efecto menor después de tantos años, es lógico y comprensible, pero no solo se acentúan los síntomas antiguos sino que aparecen otros nuevos, dando lugar a otro tipo de distonías.
Pero intentar encontrar una lógica en la distonía es como razonar una sin razón.
Con el paso de los años envejecemos y la combinación de otros medicamentos asociados a patologías nuevas, puede ser incompatible y entonces tienes que renunciar a algo.Dar prioridad a la distonía en detrimento de la cura o mejoría de las nuevas dolencias dependerá de la gravedad de éstas, y si no lo son pero te producen dolores o molestias puedes intentar cambiar, bajar la dosis o eliminar alguna medicación que la trate con la consulta previa del médico.
Sola entre sombras cercanas, algo de luz, pero siempre sola.
Ignoro por qué sigo empeorando, que el tratamiento tiene un efecto menor después de tantos años, es lógico y comprensible, pero no solo se acentúan los síntomas antiguos sino que aparecen otros nuevos, dando lugar a otro tipo de distonías.
Pero intentar encontrar una lógica en la distonía es como razonar una sin razón.
Con el paso de los años envejecemos y la combinación de otros medicamentos asociados a patologías nuevas, puede ser incompatible y entonces tienes que renunciar a algo.Dar prioridad a la distonía en detrimento de la cura o mejoría de las nuevas dolencias dependerá de la gravedad de éstas, y si no lo son pero te producen dolores o molestias puedes intentar cambiar, bajar la dosis o eliminar alguna medicación que la trate con la consulta previa del médico.
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| La duda. |
Aquí los pacientes sentimos miedo al cambiar de medicina, es como terminar con algo que nos ha mejorado durante años, algo que ya es intrínseco a nuestro ser. Empezar de nuevo produce vértigo. Partir de cero otra vez, se nos antoja algo parecido a no salir de un círculo vicioso, con la duda de si al final, nuestro esfuerzo tendrá recompensa.
Solo la fuerza puede levantarte de lo que tan solo es una caída más. De nuevo en píe, volverás a sujetarte con tus medios, como lo has hecho antes aunque no fueras consciente de ello.
Solo la fuerza puede levantarte de lo que tan solo es una caída más. De nuevo en píe, volverás a sujetarte con tus medios, como lo has hecho antes aunque no fueras consciente de ello.
Sola entre sombras cercanas, algo de luz, pero siempre sola.



